Los conflictos por la posesión de inmuebles son una de las situaciones más frecuentes en Córdoba, tanto en viviendas familiares como en terrenos urbanos o rurales. Muchas personas ocupan un inmueble desde hace años creyendo que esa sola circunstancia es suficiente para garantizar su derecho, hasta que aparece un reclamo de un tercero o del titular registral.
La posesión es una situación jurídicamente relevante, pero no automática ni absoluta. La ley protege al poseedor que actúa de buena fe, de manera pública, pacífica y continua, siempre que pueda demostrarlo. Sin embargo, cuando surge un conflicto, no alcanza con “haber vivido ahí muchos años”: es necesario analizar la documentación, los actos posesorios realizados y la conducta de las partes involucradas.
Actuar a tiempo es fundamental. Esperar o responder de manera informal puede debilitar la posición del ocupante o del propietario. Un análisis legal adecuado permite definir si corresponde ejercer una defensa posesoria, iniciar una acción judicial o buscar una solución que evite un conflicto mayor. Cada caso es distinto y requiere una estrategia específica, especialmente en inmuebles con historia familiar o situaciones heredadas.